Para convertirme en el criador que soy hoy en España han tenido que pasar más de 35 años desde que por vez primera pisé el ring en una competencia de belleza de la raza Pastor Alemán.

Más de cuatro generaciones dedicadas a la afición de la raza se suman en mi familia: mi abuelo, mi padre, mis hijos y yo. Hace más de 45 años, mi padre, juez de crianza y maestro de selección Luís Hernando Anzola Betancourt, fundó su criadero Bejucal siendo uno de los primeros criadores de Pastor Alemán en Colombia. Con el paso de los años el contacto diario con estos ejemplares hizo nacer mi afición por esta maravillosa raza.

A lo largo de este tiempo he tenido la suerte de conocer a los más importantes criadores y jueces del mundo, quienes me han enseñado y guiado en los difíciles pero satisfactorios caminos que hay que recorrer para convertirse  en criador.

   
     
Hernando Anzola en 1962
 

Personas como Walter Martin me hablaron en interminables tertulias que compartimos en su criadero Wienerau de las más importantes líneas de sangre; Mauro de Cilis, gran amigo e importante miembro de la crianza Italiana, ha compartido también conmigo su experiencia en este maravilloso arte.

Hoy gracias a las enseñanzas de estas personas y otras muchas más, en mi criadero Simagüe han nacido más de 2500 ejemplares de excelente calidad y he podido ganar innumerables competencias con las máximas calificaciones en todas las categorías en países como España, Colombia, Ecuador, Perú y Panamá, además de haber sido galardonado como el mejor criadero Colombiano por más de 10 años consecutivos.

Desde 1980 he criado innumerables VA hembras y machos, obteniendo en muchas oportunidades el título de Sieger.

Mi único interés es, ha sido y seguirá siendo el fomentar el amor por este bello animal.

Hernando Anzola dando sus primeros pasos como criador
 
Walter Martin y Hernando Anzola en 1993
Mauro de Cilis y Hernando Anzola en 1991